Cómo se trabaja en Diafreo

Trabajamos en sesiones individuales o grupales, previo acuerdo entre terapeuta y cliente.
También se pueden trabajar estiramientos múltiples, estos se utilizan sobre todo en el trabajo con niñ@s o personas de movilidad reducida, y se llevan a cabo entre vari@s terapeutas.

   Usamos diversas posturas adaptadas a cada persona, para poner sus músculos en estiramiento evitando las compensaciones de las cadenas.

Hacemos trabajar a los músculos en estiramiento isométrico, estirado en toda su longitud para que así sea traccionado el tejido conjuntivo y estimulada la miofibrilla. La musculatura así aumenta en fuerza y elasticidad, y no en dureza y contracción, como sucede en los trabajos isotónicos (la mayoría de los ejercicios gimnásticos). Al soltar los músculos de la cadena posterior, sus antagonistas, siempre faltos de tono, podrán trabajar y tonificarse. Pues ningún músculo trabaja si su antagonista está contraído, y por esto tenemos casi siempre sin tono cuadriceps, abdominales, tríceps…

 

Durante el trabajo vigilaremos siempre la respiración, para evitar sus bloqueos, y las compensaciones, para evitar que los acortamientos pasen de un segmento a otro.

Además del “dolor oculto” pueden aparecer memorias, emociones, movimientos o experiencias que estaban retenidas en estas contracciones, que serán permitidas y elaboradas, ayudando a la persona a comprenderse a si misma, a expresarse de nuevas maneras y a cambiar.

Estos cambios implican a todo el ser, si se queda sólo en lo físico no habrá un cambio verdaderamente profundo. Las vías abiertas mediante el trabajo corporal deberán ser transitadas de nuevo, habitando cada parte del cuerpo con lo que ello implica de aceptar la nueva información y sensación.

Cuando la persona abre su sistema defensivo, necesita alguien a su lado que la acompañe en el proceso. Necesita de la calidez, el conocimiento y la buena disposición del/la terapeuta. Éste por su parte, además del conocimiento del método, precisa de un propio proceso personal que le capacitará para acompañar a las personas en su proceso emocional, ayudándolas a relacionar su vida con su estado corporal.

En este espacio el/la cliente podrá explorar como funciona su musculatura, relacionándolo con su vida emocional, escuchando su circulación energética, comprendiendo dónde y porqué se bloquea, encontrando herramientas para poder ayudarse a sí mism@, para que la confianza supere al miedo a soltar los bloqueos. Así podrá explorar también su vida cotidiana y comprender en qué situaciones se vuelve a bloquear, así como lo que está expresando con su actitud corporal.

Se observará a cada persona y se adaptará el trabajo a su proceso personal, pero, finalmente, la respuesta está en cada un@, el/la terapeuta es un facilitador/a del proceso, no posee la llave.

 

Por último trabajaremos el sentido cenestésico, que abre la conexión a nuestras sensaciones internas y nos llevan al “espacio interno”, donde se sitúa la percepción y la conexión con la parte más auténtica de nuestro ser, ayudándonos a cicatrizar los agujeros de la estructura de nuestro Yo, proporcionándonos estructuración interna, la cual nos permitirá afrontar las circunstancias externas como tales.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

6 + diecisiete =